Tal como dice en su prólogo Vicente Gallego, Sandro Luna es un poeta que merece la pena descubrir. Quien no lo conozca hallará en esta selección de poemas a un autor que se deja la vida en los versos. Eso no es casi nunca una virtud literaria, eso no suele llegar a buen puerto poético, pero en el caso de Luna su devoción por la poesía lo conduce a seducir al lector, a hacerle comulgar, a menudo, con ruedas de molino, porque esa verdad es puesta al servicio de la poesía.
Pedro Flores